ACTRICES DE BREVE TRAYECTORIA EN EL CINE ESPAÑOL




En la historia del cine, hay numerosos casos de estrellas fugaces, directores e intérpretes que cuentan en su haber con un reducido número de películas, películas que pudieron ser muy populares en su tiempo o que, con el paso de los años, tras pasar desapercibidas en su momento, han adquirido una condición mítica y de culto. En Cine Contexto, vamos a ir recuperando algunos de estos nombres. Hoy, empezaremos con actrices españolas o relacionadas con el cine español que han participado en pocos títulos (en ocasiones, solo uno) pero que, por uno u otro motivo, han dejado su huella en la memoria cinéfila.

1. Marlène Grey y Tina de Jarque



Empezamos el listado con las dos protagonistas de Carne de guerra, uno de los quince títulos que se estaban rodando en España en el momento en que estalló la Guerra Civil en 1936 y el que tuvo peor suerte. El rodaje empezó el 16 de julio de 1936 y, con el inicio del conflicto, parte del equipo tuvo que abandonar el proyecto. Pero, antes de llegar a ese punto, hay que dar algunos pasos atrás. Su productor, Arturo Carballo, ideó el proyecto cuando vio por Madrid la publicidad de un espectáculo circense en la que se anunciaba que una artista casi desnuda entraba en una jaula con cuatro leones. Aprovechando el impacto que tuvo el espectáculo, contrató a la mujer y al domador para su proyecto. Encargo el guion y la dirección a Armand Guerra, un director valenciano de ideología anarquista cuyo verdadero nombre era José María Estivalis. Cuando terminó la guerra, Arturo Carballo intentó estrenar la película pero su escabrosa temática (con mujeres actuando casi desnudas, divorcios y relaciones extramatrimoniales) lo impidió. Los negativos se conservaron en el Cine Doré de Madrid (del que Carballo era propietario) pero, tras la muerte del productor, los herederos vendieron dichos negativos en el Rastro de Madrid. Los mismos solo volvieron a aparecer en 1991 tras una adquisición de la Filmoteca de Zaragoza, que los halló y decidió montarlos y proceder al estreno de la película, lo cual sucedió el 15 de septiembre de 1992.

La historia posterior a la película de sus dos protagonistas femeninas (Marlène Grey y Tina de Jarque) se halla envuelta en la leyenda y los rumores sin comprobar. Se contó que Marlène Grey (la artista que actuaba dentro de la jaula de los leones) murió en un ataque de estos o que actuó en los años 40 en el norte de África y que Tina de Jarque murió fusilada en el Madrid republicano, presuntamente más por un asunto de celos amorosos que por motivos políticos, pero no hay pruebas de ninguna de esas afirmaciones.




Marlène Grey y Tina de Jarque, dos actrices cuya pista se pierde tras la tragedia de nuestra Guerra Civil


Foto del inicio del rodaje de Carne de fieras. Una foto que a mí, personalmente, me produce escalofríos: nosotros sabemos que dos días después estallaría nuestra Guerra Civil pero los retratados lo desconocían completamente.


2. Lina Onesti



El caso de Lina Onesti es, probablemente, el más fácil de comprender de todos los que recogemos en este artículo. Lina Onesti fue la actriz protagonista del segundo episodio del film Del rosa al amarillo (1963) de Manuel Summers. Con una producción modestísima (de hecho, la película tiene dos episodios porque el director pensó que, si se acababa el dinero después de realizar el primero, al menos tendría un mediometraje), Summers eligió a actores noveles o poco conocidos para el reparto. Así fue como Lina Onesti acabó interpretando a Josefa, quien vive en una residencia de ancianos y se acaba enamorando de Valentin, uno de sus compañeros, dando lugar dicha situación a una de las historias más emotivas de toda la historia del cine español. Por su edad, Lina Onesti solo realizó esta película aunque, como curiosidad, debemos decir que, en el siguiente film de Summers, La niña de luto (1964), su imagen aparece en una fotografía encarnando a la abuela ya fallecida de la protagonista (María José Alfonso). Deducimos que Lina podía ser italiana o de origen italiano (de hecho, fue doblada por la actriz Pilar Calvo), pero poco más hemos podido averiguar sobre su vida porque no hemos encontrado muchos más datos sobre ella, constituyendo otro misterio en el que habrá que indagar para poder llegar algún día a resolverlo. 



Lina Onesti en una de los escenas finales de Del rosa al amarillo


3. Manuela Vargas



De Manuela Vargas, sí sabemos muchas más cosas, ya que fue una famosa bailaora flamenca nacida en Sevilla en 1937 y fallecida en Madrid en el año 2007. Habiendo trabajado en todo el mundo y participado en montajes emblemáticos como los de Medea, bajo la dirección de Miguel Narros en 1984, o en el realizado por el Centro Dramático Nacional de Así que pasen cinco años de Federico García Lorca, cuenta en su haber con dos largometrajes. En el primero de ellos, España otra vez (1968) de Jaime Camino, Manuela daba vida a dos personajes: el de la mujer que fue el antiguo amor del pasado (durante la Guerra Civil) del protagonista de la película (Mark Stevens) y el de la hija de aquella en el tiempo presente. Manuela Vargas solo volvió al cine 17 años después y fue de la mano de Pedro Almodóvar en La flor de mi secreto (1995), donde encarnaba a la asistenta de la protagonista (Marisa Paredes), asistenta que, además, era bailaora retirada y que, al final de la película, verá cómo su carrera es relanzada. Por la personalidad y fuerza que demuestra en ambos títulos, nos hubiese gustado que su carrera cinematográfica fuera mucho más amplia.




Manuela Vargas en España otra vez de Jaime Camino


4. María Isabel Álvarez



Nuevamente, nos encontramos con Manuel Summers y con una película que llegó a ser enormemente popular en el momento de su estreno, allá por el año 1971: Adiós, cigüeña, adiós. Tanto, que hasta tuvo una secuela dos años después, El niño es nuestro. Con guion del propio Summers y del humorista Tono, Adiós, cigüeña, adiós narraba la historia de dos adolescentes que se enamoraban, quedándose ella (María Isabel Álvarez), embarazada. A partir de esa situación, los dos jóvenes y todos sus amigos se conjuraban para ayudarla en el parto y que el nacimiento se produjera sin que los padres de los dos jóvenes llegaran a enterarse del acontecimiento. Tras este film y su secuela (en la que las autoridades quitaban el niño a la pareja y esta iniciaba una frenética búsqueda para recuperarlo), María Isabel Álvarez se desvinculó del cine y no volvió a participar en ninguna otra película.



María Isabel Álvarez en Adiós, cigüeña, adiós


5 Cecilia Rivera


No sabemos si la experiencia de jugarse la vida (ella y todos sus compañeros de reparto) descendiendo por una escarpada y peligrosa montaña de los Andes disuadieron a Cecilia Rivera de volver a hacer una nueva película tras Aguirre, la cólera de Dios de Werner Herzog (1972). Y es que el director alemán, queriendo imprimir al film el mayor realismo posible, embarcó a todo su equipo de forma temeraria en una aventura que intentaba reproducir la que emprendieron los conquistadores españoles en el siglo XVI (algo que acabó provocando el intento de estrangulamiento de Klaus Kinski, protagonista del film, contra Herzog: hay fotos que demuestran tal hecho). Entre los numerosos recuerdos que la película deja en la mente del espectador, uno de ellos es el de la enigmática presencia de Cecilia Rivera, etérea y casi evanescente, quizás como eco de unos sueños que nunca llegarán a materializarse. Presencia tan enigmática como la de la propia actriz en el mundo del cine, ya que solo volveríamos a verla en un pequeño papel en la serie El comisario en el año 2008. 



Cecilia Rivera en dos escenas de Aguirre, la cólera de Dios

6. Ana Bernal y Lola Sordo


Como me contó el propio director de Vivir en Sevilla (1978), Gonzalo García-Pelayo, en una entrevista que le realicé para Moon Magazine, dicha película fue incomprendida e ignorada en su momento hasta que treinta años después, logró colarse en la encuesta que cada decenio realiza la revista británica Sight & Sound sobre las mejores películas de la historia del cine. A partir de ahí, se elevó a la categoría de película de culto y llegó a ser emitida en el programa Historia de nuestro cine de La 2 de TVE. Dentro del amplio abanico de temas y elementos que conforman Vivir en Sevilla, uno fundamental es la dupla de actrices protagonistas, Ana Bernal y Lola Sordo, que son la cara y la cruz de una mujer idealizada, dos visiones, dos caracteres que se complementan y se enriquecen mutuamente… Por un lado, la mujer más tradicional (Ana Bernal) que se emociona viendo salir a la Macarena en la madrugá hispalense; por otro, la mujer más abierta al cambio y los aires de los nuevos tiempos (Lola Sordo). Ana también trabajó con Gonzalo García-Pelayo en Intercambio de parejas frente al mar (1978) y a Lola Sordo solo la volvimos a ver trece años después en un pequeño papel en En penumbra (1987) de José Luis Lozano pero ambas son iconos de una película inolvidable que retratan una Sevilla insólita e irrepetible que se vio sacudida por unos aires de cambio que se fueron para no volver nunca más.




Ana Bernal y Lola Sordo, dos actrices inolvidables para una película inolvidable: Vivir en Sevilla de Gonzalo García-Pelayo.

7. Eva Siva y Cristina Sánchez Pascual


Una nueva dupla, esta vez formada por dos chicas Almodóvar que participaron en las primeras películas del director manchego pero que, después, de unos pocos títulos, pusieron fin a su carrera en el cine. En la opera prima de Pedro Almodóvar, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), tanto las actrices que dieron vida a Pepi (Carmen Maura) como a Bom (Alaska) tuvieron con posterioridad un recorrido ampliamente conocido. Sin embargo, menos se sabe de la actriz que encarnó a Luci: Eva Siva, nombre artístico de Mercedes Guillamón. Eva Siva también participó, con menor protagonismo, en otras películas de Almodóvar como Laberinto de pasiones (1982), Entre tinieblas (1983), Matador (1986) y Tacones lejanos (1991), poniendo fin a su carrera cinematográfica con Animia de cariño (1996) de Carmelo Espinosa. Con posterioridad, su devenir profesional tuvo lugar en el teatro, tanto en la faceta de actriz como de directora de producción en el Teatro de La Maestranza de Sevilla y en el Teatro Real de Madrid y, finalmente, de gerente en el Teatro Calderón de la Barca de Valladolid.

Por su parte, Cristina Sánchez Pascual participó en Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y en Laberinto de pasiones, teniendo el papel protagonista en Entre tinieblas. Después de esta película, sólo la hemos vuelto a ver en Aftershock (2012) de Nicolás López. 




Eva Siva y Cristina Sánchez Pascual, dos rostros icónicos de “la Movida” que acabaron pasando a un discreto segundo plano

8 Berta Socuéllamos



Sin duda alguna, Berta Socuéllamos fue la gran femme fatale del cine quinqui español por su papel protagonista en Deprisa, deprisa (1981) de Carlos Saura, película que ganó el Oso de Oro de Berlín a la Mejor Película. De belleza sugerente y perturbadora, esta fue la única película de Berta que se fue del mundo del cine del mismo modo que su personaje en film abandona el barrio donde (mal)vive: en silencio y sin dejar pistas. Años después, corrió por internet el bulo de que había muerto por culpa de una sobredosis de droga pero su sobrino se encargó de desmentirlo, revelando que continuaba viva y alejada del mundo de la interpretación. En realidad, quien falleció por sobredosis de heroína fue el coprotagonista de la película, José Antonio Valdelomar, mientras que Berta se casó con otro de los integrantes del reparto: José María Hervás Roldán.



 Berta Socuéllamos: hermosa y enigmática

9. Amaia Lasa




Entre los años 1984 y 1989, la actriz Amaia Lasa intervino en cinco películas – La conquista de Albania (1984) de Alfonso Ungría, La muerte de Mikel (1984) de Imanol Uribe, donde intervenía en una dura e impactante escena, Tasio (1984) de Montxo Armendáriz, en la que interpretó el papel de mujer del protagonista, Fuego eterno (1985) de José Ángel Rebolledo y Golfo de Vizcaya (1985) de Javier Rebollo – y en la serie de televisión Vísperas (1987), adaptación de la obra literaria de Manuel Andújar. Después de eso, solo la pudimos ver en una adaptación para televisión de Los pequeños burgueses de Máximo Gorki y en el corto El hombre de las palomitas (1989) de Koldo Lasa. Después, dejó el mundo de la interpretación y, actualmente, es profesora de psicología en la UNED.



Arriba, Amaia Lasa con Patxi Bisquert en Tasio. Abajo, con Imanol Arias en La muerte de Mikel


10. Belén Ballesteros


Sin duda alguna, Los santos inocentes (1984) de Mario Camus es uno de los grandes títulos de nuestro cine, popular entre el público y altamente valorada por la crítica. Sorprende, por ello, que los tres intérpretes que interpretaron a los hijos del matrimonio formado en el film por Alfredo Landa y Terele Pávez (Belén Ballesteros, Juan Sachez y Susana Sánchez) solo tengan esta película en su haber. Ello permite darnos cuenta que el participar en un proyecto de éxito no garantiza tener una amplia carrera posterior.


Belén Ballesteros y Susana Sánchez (en brazos de Paco Rabal), dos actrices que no volvimos a ver en ninguna película tras su paso por Los santos inocentes


11. Faustina Camacho



El caso de Faustina Camacho es, posiblemente, el más triste de los que recogemos en este artículo. Faustina Camacho nació en 1962 en el pueblo de Santa Elena, en Jaén. Aunque le costó trabajo abrirse camino como actriz, en 1997 logró entrar en el reparto de dos largometrajes: Agujetas en el alma (1998) y Mamá es boba (1997) de Santiago Lorenzo. En esta última película, logró crear con su interpretación uno de los personajes más entrañables de la historia de nuestro cine y se convirtió en el alma y pilar fundamental del film. Sin embargo, cuando parecía que iba a iniciar una carrera prometedora en el mundo de la interpretación, el cáncer segó su vida el 30 de diciembre de 1997, sin que llegara a ver estrenadas ninguna de las dos películas en las que participó. Sabiendo su historia, es imposible no emocionarse cuando la vemos en Casting (1998) de Fernando Merinero, el documental que hizo el director sobre el proceso de selección de actores para su película Agujetas en el alma: al manifestar su ilusión por triunfar como actriz, apreciamos tal convicción en ella, que no podemos menos que lamentar que la muerte la sorprendiera con tan solo 35 años porque es seguro que hubiera podido servirnos un puñado de grandes interpretaciones. 



Faustina Camacho: sin duda, el caso más triste del artículo.


12. Montse Budiño



Otro caso en los que la interpretación de un personaje etéreo y fantasmal es asumida por una actriz que pasa, del mismo modo, de forma casi evanescente por nuestro cine. En este caso, hablamos de Montse Budiño y de su papel en Martes de carnaval (1991) de Fernando Bauluz y Pedro Carvajal. En esta película, en la que toda la mitología gallega tiene un peso esencial, el personaje de Micky Molina se enamora a primera vista del interpretado por Montse Budiño y empieza a perseguirla a la vez que las fiestas de carnaval se desarrollan con todo su esplendor y algarabía. Llena de fantasía y lírica célticas, Martes de carnaval es una película a reivindicar que nos lleva a imaginar qué pudo haber sido de Montse Budiño y de su delicada y suave belleza.



Montse Budiño no realizó ninguna otra película después de Martes de carnaval

13. Nico Bidasolo


En La pistola de mi hermano (1997), Ray Loriga dirigió la adaptación al cine de su propia novela. Libro y película son títulos de culto de profunda raigambre generacional y que simbolizan, hasta cierto punto, un cambio de época en nuestra cultura y en nuestra sociedad. Con un reparto solvente para los personajes secundarios (Andrés Gertrúdix, Karra Elejalde, Anna Galiena, Viggo Mortensen, Christina Rosenvinge, Pepo Oliva, Manolo Caro…), para interpretar a los protagonistas de esta road-movie Ray Loriga eligió a dos debutantes: Daniel González, el chico, y Nico Badasolo, la chica. Daniel González siguió participando en películas y series de televisión en años posteriores pero de Nico Badasolo nada más supimos. La chica con la que, sin duda, hubiéramos huido para recorrer mundo nos dejó, seguramente para llevar una vida más tranquila y reposada, lejos de sueños de malditismo y de romanticismos de gasolina y asfalto.



Nico Bidasolo, en un momento de La pistola de mi hermano



14. Eva Pallarés


En los dos últimos casos de los que hablaremos, no cabe descartar que las actrices vuelvan a participar en una película y lo que, hasta ahora, es una carrera cinematográfica breve, adquiera amplitud. Porque, por ejemplo, Eva Pallarés nació en 1977 y, por tanto, no hay obstáculo insalvable para que la volvamos a ver en un largometraje. Eva Pallarés consiguió popularidad al formar parte del reparto de Azuloscurocasinegro (2006) de Daniel Sánchez Arévalo, interpretando el papel de vecina del personaje de Quim Gutiérrez, protagonista del film. Mientras que, incluido Quim, el resto del reparto de la película (Antonio de la Torre, Marta Etura, Raúl Arévalo) ha participado en numerosas y populares películas en los siguientes años, a Eva Pallarés solo la vimos en Amores locos (2009) de Beda Docampo Feijóo. La verdad es que tenemos ganas de volverla a ver. Veremos si nuestros deseos se cumplen.



Eva Sánchez, en un momento de Azuloscurocasinegro


15. Bebe



El último caso que veremos es el de una artista cuya pista no hemos perdido desde su última película. Se trata de la cantante Bebe, quien, tras verla en El oro de Moscú (2003), La educación de las hadas (2006) de José Luis Cuerda y Caótica Ana (2007) de Julio Medem, no ha vuelto hacer ninguna incursión en el mundo del cine.



Bebe interpreta a la mejor amiga de Manuel Vellés en Caótica Ana


Como ven, hay muchos casos y de muy distinta naturaleza. Ahora, es el turno de los lectores. ¿Qué actrices españolas conocen cuya carrera cinematográfica sea breve pero que, a pesar de ello, hayan quedado en su memoria como espectadores? Esperamos sus respuestas…

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